RECREAKULT
CREACIÓN CIRCULAR
Y SOSTENIBLE
EN EL SECTOR CULTURAL
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CULTURA Y ECONOMÍA CIRCULAR

La ideación y desarrollo del proyecto RECREAKULT se articula a través de una línea de investigación desarrollada entre 2020 y 2021, que ha analizado, detalladamente, la situación y prácticas promovidas por la economía circular presentes en el sector cultural y en su actividad artístico-cultural, a nivel nacional, europeo e internacional.
Esta investigación ha dado como resultado el estudio titulado ‘CULTURA Y ECONOMÍA CIRCULAR: transición hacia una economía sólida y circular desde el sector cultural’. Un estudio que se divide en dos líneas de trabajo: (1) una versión reducida del estudio presentada como Trabajo Final de Master (TFM) en el marco del Master en Gestión Cultural: Música, Teatro y Danza de la UCM – defensa en julio 2021, obteniendo la calificación de Sobresaliente -; y (2) la publicación del estudio completo en versión libro y manual (en proceso de publicación). Trabajo en coautoría junto a @Laura Fernández Suárez.

Pinchar sobre la imagen para leer el documento completo

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS

☞ PREMIO AL MEJOR TRABAJO DE INVESTIGACIÓN 2021. Premios Fundación SGAE de Investigación 2021
CULTURA Y ECONOMÍA CIRCULAR: transición hacia una economía sólida y circular desde el sector cultural

El estudio premiado ha sido desarrollado en coautoría entre la promotora de RECREAKULT, Shandra Martínez Caballero, y su compañera y gran amiga Laura Fernández Suárez. Con especial agradecimiento a los tutores de la investigación que apoyaron esta aventura desde el principio, nuestra querida Carmen Jaca y nuestro querido Gustavo Lejarriaga Pérez de las Vacas.

Esta tesina fue el Trabajo Fin de Master del Master en Gestión Cultural: Música, Teatro y Danza del y la Universidad Complutense de Madrid.

Muchas gracias a la Fundación SGAE por este premio de reconocimiento a nuestra investigación, y al jurado por su apoyo y confianza en el mismo.

Ver noticia en: http://www.fundacionsgae.org

 

☞ PREMIO AL ESTUDIO 2021. XI Premios a la investigación y docencia en materia de organizaciones de participación. Universidad Complutense de Madrid
CULTURA Y ECONOMÍA CIRCULAR: transición hacia una economía sólida y circular desde el sector cultural

El estudio premiado ha sido desarrollado en coautoría entre la promotora de RECREAKULT, Shandra Martínez Caballero, y su compañera y gran amiga Laura Fernández Suárez. Con especial agradecimiento a los tutores de la investigación que apoyaron esta aventura desde el principio, nuestra querida Carmen Jaca y nuestro querido Gustavo Lejarriaga Pérez de las Vacas.

Esta tesina fue el Trabajo Fin de Master del Master en Gestión Cultural: Música, Teatro y Danza del y la Universidad Complutense de Madrid.

Muchas gracias a la Escuela de Estudios Cooperativos de la Universidad Complutense de Madrid por este premio de reconocimiento a nuestra investigación, y al jurado por su apoyo y confianza en el mismo.

Ver noticia en: https://www.ucm.es/eec/xi-edicion-

 

Acto de entrega en Madrid, 29.03.2022 

Las actividades propuestas en RECREAKULT suponen, por lo tanto, testar en la práctica la investigación y resultados obtenidos con el fin de dar comienzo a un mayor y más profundo proceso de sensibilización, adopción e integración del modelo circular en la práctica artístico-cultural.

ALGUNOS CONCEPTOS DE INTERÉS

● ECONOMÍA CIRCULAR

Es un concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad, cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mínimo la generación de residuos.

FUENTE: Fundación para la Economía Circular (FEC)

FUENTE: Elaboración propia

↘︎ PRINCIPIOS DE LA ECONOMÍA CIRCULAR

Eco-concepción

Ecología industrial y territorial

Ecodiseño

Reducir al mínimo la generación de residuos

Reutilización

Reparación

Renovar

Recuperar / Segundo uso

Reciclaje

Valorización

FUENTE: Fundación para la Economía Circular (FEC).

↘︎ ACTORES DE LA ECONOMÍA CIRCULAR

Los actores de la economía circular somos toda la sociedad independientemente de la posición o responsabilidades que desempeñemos. Nuestro papel es importante desde lo individual a lo colectivo tanto como miembros de la sociedad como a través de nuestras organizaciones y de los responsables e instituciones públicas.

 

En el marco del sector cultural podríamos identificar como actores involucrados:

 

Los sujetos de la actividad cultural: agentes culturales, profesionales del sector, empresas/organizaciones culturales con ánimo o sin ánimo de lucro (asociaciones, fundaciones…) …

Los actores y artistas: que son a menudo los embajadores de un espectáculo, la cara de los logros de la producción, y pueden ayudar a difundir el compromiso de la producción a la sostenibilidad.

El público y espectadores.

Los actores públicos: legisladores, administraciones públicas, entes públicos

Los socios, inversores, patrocinadores.

Los proveedores y colaboradores.

● CADENA DE VALOR CULTURAL

El economista Michael E. PORTER, en su libro La ventaja competitiva (1985) señalaba que la cadena de valor de una empresa “es un conjunto de actividades que se desempeñan para diseñar, producir, llevar al mercado, entregar y apoyar a sus productos” (PORTER (1985), pp.51-52). PORTER define el término como “herramienta básica” para “(…) examinar todas las actividades que una empresa desempeña y cómo interactúan (…)”. 

 

Cada empresa identifica diferentes actividades en su cadena de valor. A través de esta identificación, la empresa articula mecanismos dirigidos a detectar y actuar sobre el valor de sus productos y/o servicios. Algunas de esas actividades, que componen la cadena de valor de una empresa/organización, pueden ser la:

 

extracción – fabricación – creación – producción – distribución – comercialización – exhibición – conservación – restauración – …

 

Así mismo, podemos observar una serie de actividades, atribuidas al sector cultural, que representan diferentes fases de la cadena de valor cultural – la creación, producción, promoción, exposición, difusión, comercialización, conservación y consumo, entre otras.

 

En el Plan vasco de la cultura (2004), se analiza la cadena de valor de los sectores culturales divididos en (1) Artes e Industrias culturales y (2) Patrimonio. En ambas se establecen cinco fases que comienzan con la formación e investigación y finalizan en el consumo cultural.

Si nos fijamos en estas fases y actividades de las cadenas de valor cultural y las trasladamos a un modelo circular, observamos como tras el consumo cultural las fases se detienen. 

En el modelo lineal las fases y eslabones están interrelacionados, pero cierran la cadena de valor cultural en el consumo cultural sin abordar qué le ocurre al bien, servicio y/o proceso cultural tras ese consumo. 

 

Aplicando los principios de la economía circular, el objetivo sería minimizar la generación de residuos y optimizar los recursos consiguiendo que en gran medida estos vuelvan a formar parte de un nuevo proyecto artístico-cultural; den comienzo a un nuevo ciclo de vida del producto; o sean adoptados por otros sectores para transformarlos o hacer uso de ellos en otros ciclos de vida de ese u otros productos. 

 

Se trata de cerrar el ciclo de vida del bien y/o producto cultural y mantener su valor en la economía el mayor tiempo generando una circularidad a través de la cadena de valor circular. A través de este modelo no solo generamos y aumentamos valor sino que tendremos la capacidad de retener ese valor.

FUENTES

PORTER, Michael E. (1985): La ventaja competitiva. Creación y sostenimiento de un desempeño superior, Buenos Aires, Editorial Rei Argentina S.A, Edición septiembre 1991. 

DEPARTAMENTO DE CULTURA (2004): Plan vasco de la cultura, Vitoria-Gasteiz, Servicio central de publicaciones del Gobierno Vasco, septiembre 2014. Disponible en: <https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/plan_vasco_cultura/es_6571/adjuntos/plan_vasco_cultura_c.pdf>

IMÁGENES. Elaboración propia

↘︎ EJEMPLO CADENA DE VALOR CULTURAL Y EC

Vamos a tratar de exponer un ejemplo que apoye la posibilidad de trasladar a la cadena de valor cultural esa circularidad. Por ejemplo, una productora teatral que dispone de un local y sala de ensayo, y produce su propia escenografía: 

ejemplo productora teatral_001

El producto cultural, en este caso, por ejemplo, es la escenografía. 

Las actividades que conforman nuestra cadena de valor cultural son el diseño de esa escenografía, su producción, su distribución (a través de empresas distribuidoras o de la propia productora, su uso (en espacios de exhibición) y el consumo por parte de los espectadores que acuden a ver la obra de la compañía donde ven la escenografía. 

En el modelo lineal: aquí llegamos al final de la vida de ese producto que o bien quedará almacenado en el local de la productora o puede que recicle alguna pieza para otras piezas futuras propias, o si no hay medios para almacenarlo o intención de volver a hacer uso del mismo, acabará en la basura. 

Con el modelo circular: (1) en la fase del ecodiseño se valoran los materiales y posibilidades para alargar el ciclo de vida de esa escenografía. Qué materiales son más sostenibles, cuales son más fáciles de reutilizar o reciclar, las posibilidades de adaptabilidad de la pieza escenográfica, etc… (2) Una vez se usa y consume ver posibles fases de reparación de la escenografía, reutilización de la misma para otros fines (eventos, exposiciones…), reciclaje si ya no quedan más opciones o si hay de desmontar y sólo hacer uso de partes de la escenografía…, entrega de la misma a otras organizaciones del mismo sector (productoras audiovisuales para producciones cinematográficas, museos como material para sus exposiciones…) o de otros sectores a los que o bien el conjunto o las piezas puedan generar valor en sus propios procesos y cadenas de valor. (3) Todo ello para desechar lo mínimo y que la mayor parte de los recursos generados vuelvan a comenzar el ciclo de vida del mismo u otro producto generado, y continuar girando a través de las actividades de la cadena de valor. 

FUENTE: Elaboración propia

● DESARROLLO SOSTENIBLE Y ODS

En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Se trata de una hoja de ruta y plan de acción que pone en el centro a las personas, el planeta y la prosperidad.

 

La Agenda 2030 plantea 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) junto a 169 metas, y numerosos indicadores, con el fin de alcanzar los 3 pilares o dimensiones del Desarrollo Sostenible: el económico, el social y el medioambiental.

Observamos como la dimensión cultural no se contempla junto a esos 3 pilares, si bien “los derechos culturales, el patrimonio, la diversidad y la creatividad son componentes centrales del desarrollo humano y sostenible. Juegan un papel esencial en el éxito de la Agenda 2030” (CIUDADES Y GOBIERNOS LOCALES UNIDOS (CGLU).

 

Antes de la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en 2015, hubo numerosos debates, consultas y jornadas promovidas por la UNESCO centrados en el análisis de la Cultura y su relación con 6 áreas temáticas – reducción de la pobreza, educación, igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, ciudades sostenibles y urbanización, medio ambiente y cambio climático, inclusión y reconciliación –. Finalmente, la Cultura no fue integrada en los ODS como objetivo específico sino como ámbito transversal. Transversalidad que si bien convierte a la Cultura en elemento imprescindible para alcanzar cualquiera de los 17 ODS también ha supuesto situarlo en una posición invisible, principalmente al sector cultural, su actividad y sujetos que en ella intervienen. Por ello es importante que el propio sector cultural se posicione y visibilice como agente activo y comprometido con los cambios de paradigma actuales tanto en lo relativo a los ODS como en los principios de la economía circular. 

En el marco de este debate, la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS / SDSN-Spain) presentó en 2020 el documento Cultura y Desarrollo Sostenible. Aportaciones al Debate sobre la dimensión cultural en la Agenda 2030.

 

Entre las aportaciones de este documento cabe citar la iniciativa que identifica una serie de acciones en el ámbito de las instituciones culturales denominadas “las Ces” que tratan de trasladar, al ámbito cultural, las acciones “R” (reducir, reutilizar, reciclar, reparar, recuperar…) características de los principios de la economía circular. Y elaboran una lista de “Las 8C para instituciones culturales” trasladada gráficamente en la siguiente figura:

FUENTES

CIUDADES Y GOBIERNOS LOCALES UNIDOS (CGLU) (2018): La Cultura en los objetivos de desarrollo sostenible. Guía práctica para la acción local, Barcelona, Ciudades y Gobiernos Locales Unidos – CGLU, mayo 2018. Disponible en: <http://www.agenda21culture.net/sites/default/files/culturaods_web_es.pdf>. 

MARTINELL SEMPERE, Alfons (coord.) et al. (2020): Cultura y Desarrollo Sostenible. Aportaciones al debate sobre la dimensión cultural de la Agenda 2030, Madrid, Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS-SDSN), 2020. Disponible en: <https://reds-sdsn.es/wp-content/uploads/2020/04/REDS_Cultura-y-desarrollo-sostenible-2020.pdf>.

↘︎ OSD y ECONOMÍA CIRCULAR

Tanto la Agenda 2030 (y sus ODS) como la Economía Circular son dos herramientas (o mecanismos) cuya adopción, tanto en las instituciones, como en las organizaciones y la ciudadanía, ayudará a ser más sostenibles medioambientalmente; llevar adelante procesos y/o proyectos más sostenibles económicamente; y con todo ello, alcanzar un mayor y mejor progreso social. En definitiva, ser más sostenibles para convivir con todo el ecosistema y paliar los efectos negativos del cambio climático. 

 

Ambos mecanismos están interrelacionados, de tal manera que la implementación del modelo circular ayuda a alcanzar varios de los ODS como por ejemplo:

 

ODS 8. Trabajo decente y crecimiento económico: la adopción del modelo circular impulsa el surgimiento de nuevos perfiles profesionales y la creación de puestos de trabajo. Es importante informar al sector cultural sobre los mismos y su posible aplicabilidad en sus organizaciones. Es el caso de perfiles como el ECO Manager o el Green Runner surgidos en el subsector audiovisual y cinematográfico.

ODS 12. Producción y consumo responsables: con vistas a impulsar y garantizar modelos sostenibles de producción y consumo en el sector cultural y su actividad.

ODS 13. Acción por el clima: en su relación con la eficiencia energética, el uso del transporte, atención al consumo de CO2 y huella ecológica. Impactos, todos ellos, presentes en la actividad artístico-cultural.

 

Igualmente, los proyectos y actividades-culturales tienen la oportunidad de implementar principios del modelo circular que ayuden a alcanzar el ODS 5Igualdad de género -, y el ODS 17Alianzas para logras los Objetivos -.

 

Que la economía circular se interrelaciona con la sostenibilidad y ayuda a alcanzar los compromisos internacionales de la UE y de sus Estados miembros, entre ellos los ODS de la Agenda 2030, es una afirmación y argumento recogido expresamente tanto en el primer Plan de Acción de la UE para la Economía Circular de 2015, como en la propia Agenda Euskadi Basque Country 2030, contribución vasca a la Agenda 2030, donde encontramos varias referencias a la economía circular en su análisis de los ODS.

● SECTOR CULTURAL

El sector cultural es un ámbito de actividad enmarcado bajo el sector económico servicios, sector terciario. En el siguiente esquema podemos observar dónde se ubica, cómo se compone y en que subsectores de actividad se divide: 

sectores_económicos_02
BREVE EVOLUCIÓN HISTÓRICA

Desde la antigüedad hasta finales del siglo XIX, principios del siglo XX, diferentes corrientes de pensamiento – como los pensadores Sofistas o los Escolásticos -, y oradores, políticos y filósofos – como PLATÓN, CICERÓN, Hugo DE SAN VICTOR o Charles BATTEUX, entre otros – han tratado de establecer diferentes criterios de clasificación de las artes.

 

En la siguiente imagen, se recoge gráficamente la evolución de esta clasificación en diferentes períodos históricos, con el fin orientar y establecer un marco de mayor conocimiento en relación a la evolución de la clasificación de las artes y su heterogeneidad. Ese marco ayuda a entender el origen y evolución de los problemas adquiridos y trasladados a la actual clasificación del sector cultural. 

BREVE EVOLUCIÓN DEL SECTOR CULTURAL_01
CLASIFICACIÓN

El sector cultural es un sector amplio, heterogéneo y complejo debido a la diversidad de agentes que participan en la actividad artístico-cultural.

 

Partiendo del modelo de círculos concéntricos (propuesto por el economista cultural australiano, David THROSBY, y adoptado por la Comisión Europea a través del Informe KEA (2006)) y modelo estadístico europeo, podemos observar la siguiente clasificación del sector cultural.

clasificación_ES_01

Al analizar la situación, en torno a la implementación de prácticas sostenibles y circulares en los diversos subsectores de actividad artístico-cultural, observamos un escenario desigual con ritmos diferentes de implementación dependiendo de cada subsector de actividad. En este sentido, los subsectores y actividades artístico-culturales destacados por tener una mayor sensibilización y adopción sistémica del modelo circular, son:

FUENTES

SOLANO BUAP, Agustín (2004): “La clasificación de las artes. Categorización, sistematización y desorden… el ensayo de Nereo”. pp.4-6. Academia.edu. Disponible en: <https://www.academia.edu/24816797/La_clasificación_de_las_artes>

KEA. European Affairs (2006): The Economy of Culture in Europe: Study prepared for the European Commission (Directorate-General for Education and Culture), KEA. European Affairs, octubre 2006. Disponible en: <https://ec.europa.eu/assets/eac/culture/ library/studies/cultural-economy_en.pdf>

OBSERVATORIO VASCO DE LA CULTURA (2018): Delimitación conceptual y definición de los sectores de las ICC en EUSKADI, Vitoria-Gasteiz, Departamento de Cultura y Lingüística del Gobierno Vasco. Disponible en: <https://www.kultura.ejgv.euskadi.eus/ contenidos/informacion/keb_argit_ksi_mugaketa_2018/es_def/adjuntos/Delimitacion_ICC__EUSKADI.pdf> 

 

● IMPACTOS AMBIENTALES EN EL SECTOR CULTURAL

El sector cultural y su actividad genera un volumen no cuantificado de recursos – por ejemplo, vestuario, iluminación, escenografías, materiales para la creación artística, la exhibición escénica o museística, o la celebración de eventos, festivales y festividades – generando diferentes tipologías y cantidades de residuos. 

 

Pero no solo genera recursos materiales, que en muchas ocasiones acaban almacenados en dudosas condiciones o en la basura por falta de espacio o utilidad, sino también genera emisiones de CO2 contaminantes en sus infraestructuras (teatros, auditorios, museos), festivales o eventos donde el análisis del impacto de la huella de carbono se hace cada vez más presente y necesaria. 

impactos_investigacion_01

Cuantitativamente podemos observar algunos datos que reflejan la necesidad de actuar, y adoptar nuevas prácticas y modelos medioambientalmente sostenibles, en las actividades artítico-culturales como, por ejemplo; 

FUENTES

Guía de buenas prácticas medioambientales en la producción audiovisual [en línea]: <https://madrid.impacthub.net/wp-content/uploads/2019/06/Guia-de-buenas-prácticas.pdf>  

Programa promovido por Interreg Europe (Unión Europea)<https://www.interregeurope.eu/greenscreen/>.  

Artículo de Eva MARTÍNEZ RULL, Basura y toneladas de CO2, la otra cara de los festivales, con fecha 12 de julio de 2019, [en línea]: <https://www.larazon.es/sociedad/medio-ambiente/basura-y-toneladas-de-co2-la-otra-cara-de-los-festivales-PA24177228/>  

● ÁREAS DE ACTUACIÓN

A través de un mapa genérico con varias áreas de actuación y ámbitos de análisis, muchas de las cuales – unas u otras dependiendo la organización – pueden ser identificadas en las organizaciones artístico-culturales, podemos observar dónde podemos actuar y circularizar nuestros procesos y organizaciones.

ESQUEMA ÁREAS_01

FUENTE: Elaboración propia